10 marzo 2008

El mono y el pez

"Un mono ve un pez nadando en un rio y se dice, pobrecito no puede respirar, tengo que salvarlo, y lo saca del agua. No puede entender que existe un realidad diferente a la suya. Finalemente el pez se retuerce de dolor y muere."
Lo que para unos es comida, es veneno para otros, el mismo sol que ciega al búho, permite ver al águila.

¿No seremos un poco como ese mono?

01 marzo 2008

Cuentas pendientes

Se dice que el hombre esta en paz, cuando a la hora de acostarse siente que si muriera mientras duerme, si no llegara a despertar, no tendría ningún asunto pendiente en su vida. Todas sus cuentas están saldadas y no deja nada a mediar.

En el transcurso de nuestra vida dejamos sin resolver muchos asuntos y situaciones por falta de tiempo, por miedo, sobre todo por miedo a enfrentarnos con ello o por inconciencia simplemente. A veces solo hace falta poner atención a lo ocurrido, con la calma que da el presente, suaviza y transforma muchos errores del pasado y los convierten en alimento para el alma deseosa de nutrirme de vida, vida transformada en luz, en amor, ¿hay algún otro alimento para el alma?

Otras veces para integrar completamente el aprendizaje quizás necesitamos hacer algún trabajo adicional, como perdonar a alguien o incluso a nosotros mismos con respecto a alguna persona o situación con la que hemos quedado enganchados de por vida, mental o emocionalmente, y esto será así hasta que pongamos las cosas en claro y tomemos conciencia realmente de lo ocurrido.

La vida es larga y la cantidad de ocasiones que hay para que se den estas circunstancias son innumerables. No importa por tanto lo que pasa sino la forma en la que lo vivimos o lo grabamos. ¿Y acaso no pasan las cosas para que tomemos conciencia de algo antes o después?. Podríamos empezar por empezar a revisar los asuntos más cercanos del día a día esos que nos atrapan la atención y nos quitan la paz, que no nos dejan sacar a pasear la sonrisa y brillar el corazón.

A fin de cuentas somos seres de luz, solo un poco perdidos en el camino. Con esto evitamos seguir llenando el cajón de asuntos pendientes. Lo extraño es que podamos seguir volando con tanto plomo en las alas. Pero verdaderamente la libertad, la paz, la alegría que da el vuelo bien merece la pena un miradita al pasado. Cada noche abrir un poco más la puerta de nuestro ser, que pueda salir y entrar en nuestra jaula de carne y hueso eso que somos y que no muere ese espíritu que albergamos que dicen que vuela. Pues que entre y que salga hasta que un día en paz en calma ya no necesite volver a esta jaula porque ha llegado el momento de emigrar, de dejar de ser algo para pasar a ser todo, a ser luz, paz sin forma.

22 febrero 2008

Reflexion sobre la vida y la muerte del libro ¿Quien Muere?

¿Quién muere? presenta una manera de entender el proceso de morir desarrollado por Stephen Levine. El libro invita a contemplar directamente “lo que es” con claridad, sin emitir juicios. Quita al melodrama llamado “muerte” su temible potencia y reemplaza el miedo por una comprensión tranquila, sencilla y compasiva.

Transcribo uno de los mejores pasajes del libro:

Un monje budista nos relata lo siguiente “Fui a un parque y vi unas cataratas enormes. La más alta mide unos 400 metros, y desde esta altura el agua cae como si fuera un telón arrojado desde la cima de la montaña. Contrariamente a lo que podría pensarse, no da la impresión de gran velocidad; parece que cayera muy lentamente debido a la distancia. Además, no cae en un único chorro, sino en muchos chorritos diminutos. Desde lejos parece un telón. Y a mi se me ocurrió que seguramente es una experiencia muy penosa para cada gotita bajar desde una montaña tan alta. Al agua le lleva tiempo, mucho tiempo, llegar a la base de la catarata.
Entonces me dije que nuestra vida puede ser como esto. Vivimos muchos momentos penosos en nuestra existencia, pero al mismo tiempo pensé que el agua del río originalmente no venia separada, sino que era un solo río. Solo cuando esta separada tiene dificultad para caer. Es como si el agua no sintiera [que esta separada] cuando forma un único río. Solo cuando se divide en muchas gotas puede comenzar a tener o expresar algún sentimiento separado.
Antes de nacer no teníamos esa clase sentimientos: éramos uno con el universo. Cuando el nacimiento nos separa de esa unidad, como el agua de la catarata se separa debido al viento y las piedras, comenzamos a tener esos sentimientos. Y estos nos crean dificultades. Nos apegamos al sentimiento sin saber de donde nace. Si nos damos cuenta que formamos un todo con el río o con el universo, sentimos miedo. Separa o no en gotitas el agua es agua. Nuestra vida y nuestra muerte son la misma cosa.

Cuando comprendemos esto, ya no le tenemos mas miedo a la muerte, y no hallamos dificultades en nuestra vida ya que sabemos que todas las gotitas de la catarata vuelven si o si al mismo río.

12 febrero 2008

La Seguridad de las monedas de oro

Un labrador oyó un ruido bajo la rueda del rastrillo de su arado. Miró con curiosidad y descubrió desenterrado un cofre lleno de monedas de oro. ¡Qué suerte! se dijo.

"¿Qué hacer con eso?" se preguntó mas tarde. Se imaginó todo lo que podría comprar y decidió finalmente enterrarlo profundamente en su jardín.

Este cofre lleno de monedas de oro sería su seguridad en caso de una dura temporada. Y tal seguridad cambió su carácter: de precavido llegó a ser relajado, de gruñón pasó a ser agradable y eliminó su intolerancia, de hecho, vislumbró una vida hermosa y feliz,
sabiendo que aunque llegaran tiempos duros, podría hacerles frente. Sus últimas horas llegaron y antes de morir, reunió a sus hijos y les reveló su secreto. Murió instantes después. El día siguiente, sus hijos cavaron en el lugar indicado, encontraron el cofre, pero ¡qué sorpresa, estaba VACÍO! Pues las monedas habían sido robadas al labrador desde hace más de 10 años.

¿Qué es entonces lo interesante de esta historia?

Es ver que no es el hecho de ser rico lo que le dio seguridad y felicidad, sino la IDEA de que tal riqueza y felicidad existían.

No es el hecho en sí mismo sino su interpretación. Cuando tengas una idea que te atormente y te sientas mal piensa en esta historia. ¿Es realmente el hecho en sí mismo el que lo hace ser malo, o el poder que tu le otorgas a esos pensamientos?.

Esta historia te dará otras lecciones, pero sobre todo la de recordarte ese poder que tienes en cada momento de cambiar tus pensamientos de negativos a positivos.

P.D.: Sólo por hoy elige pensamientos y emociones positivas. Notarás la diferencia.

06 febrero 2008

El acróbata y su ayudante

Érase un acróbata que tenia como ayudante y aprendiza a una hermosa niñita, la pareja iba de pueblo en pueblo haciendo un numero acrobático para ganarse la vida. El número circense más peligroso consistía en que hombre se colocaba una larga pértiga sobre los hombros, la niña trepaba al extremo superior de la misma y allí realizaba sus acrobacias.
Cierto día el acróbata le dijo a la niña:
– Amiguita para evitar tener un accidente en nuestro número, mientras lo realizamos tu debes estar muy atenta de mí y yo muy atento de ti.
Pero la niña protesto:
– OH no maestro, así no funcionaria, para que realmente no tengamos un accidente mientras hacemos el número tú deberás estar muy atento de ti y yo muy atenta de mí.

A menudo estamos tan atentos en como actúan los demás que somos capaces de ver sus aciertos o errores y también sus virtudes y defectos con más facilidad de lo que somos capaces de vernos a nosotros mismos.

Cuando no se vive ni se mira en primera persona es más difícil aprender, pero lo peor es que es más difícil conocerse y por lo tanto actuar correctamente. Pues bien que el animo de aprender para hacerlo bien o mejor nos haga buscar y comparar nuestro proceder con el de los demás, eso es bueno y en su medida enriquece porque siempre la experiencia enriquece aunque sea de otros pero sin perder la propia atención. Cada uno la suya.
Si cada uno se salva a si mismo, ya esta salvado el mundo.